A (in) justicia machista, escrache feminista

Parece que lo primero que sentimos es indignación, pero inmediatamente nos damos cuenta de que no, es otra cosa, porque lamentablemente, lo cierto es que no nos sorprende. Nosotras, como Marita, somos de la generación que creció en democracia, sin embargo, muy temprano hemos aprendido que vivimos en un mundo injusto: capitalista y heteropatriarcal. En este mundo, en nuestro país, los jueces y juezas actúan protegiendo a los poderosos, a los genocidas de la última dictadura militar, a los empresarios (asesinos) sojeros, a los femicidas, a los explotadores, sean empresarios, proxenetas o tratantes. Como ocurrió en Tucumán.

Intetamos explicarnos qué ocurrió. Es un juicio que llega tarde, muy tarde, diez años después del secuestro de Marita. Un juicio en el que las víctimas son expuestas a relatar sus calvarios y sus testimonios son desacreditados, porque para los jueces no son prueba suficiente para juzgar a los acusados. Un juicio en el que ninguno de los acusados tuvo el valor de decirle a una Susana qué hicieron con su hija, o a Micaela dónde está su mamá. El caso de Marita, a partir de la lucha emprendida por su madre, es conocido en todo el mundo, pues el fallo de este tribunal se convierte no sólo en un papelón internacional, sino además en un monumento a la impunidad: nos preguntamos, ¿qué justicia pueden esperar las cientos de desaparecidas anónimas, provenientes de familias pobres, sin recursos ni acceso a medios y a abogados?

Intentemos otra explicación. Vivimos en un Estado proxeneta. Tenemos una ley contra la trata con serias deficiencias y un proyecto de reforma de la misma que perdió estado parlamentario. Tenemos cientos de funcionarios políticos de los diversos estamentos que promueven medidas cosméticas que no sirven para encarcelar proxenetas, sino para perseguir a las mujeres que están en las calles, en los prostíbulos, a las trabajadoras sexuales. Tenemos jueces como éstos, que garantizan la impunidad de los tratantes, que dan un mensaje claro a los fiolos: hagan lo que quieran. Tenemos medios de comunicación que hoy se rasgan las vestiduras por Marita y mañana ponen en horario central ficciones en las que héroes son los violentos, los machistas.

Nos resistimos a seguir soportando estas injusticias. Nos encontramos nuevamente en la calle. Mañana, a las 19.30 en el monumento a San Martín de Neuquén. Nos quieren calladas, ¡gritamos basta!

Sin Cautivas, Feministas por la resistencia

11-12-12

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